Tia Maria

Afuera llovía fuerte. Cuando ella entró, toda cargada de paquetes, el viento hizo temblar los ventanales. Enseguida lo buscó con la mirada por todo el bar aunque de sobra sabía que él siempre se sentaba en el mismo sitio, allá lejos, en el rincón que daba a calle Libertad. Como pudo avanzó entre las mesas. Saludó a algunos conocidos pero sin detenerse. Las bolsas que traía colgando parecían querer anclarla a las sillas y a las esquinas puntudas de las mesas. Finalmente llegó a su lado. Con un gesto de fastidio dejó todo lo que traía en el suelo. Luego se sacó el enorme piloto beige, lo dejó en el respaldo de una silla contigua y se dejó caer pesadamente sobre la suya. El la miró como siempre, en silencio, por encima del marco grueso de sus anteojos perennes. Por detrás la seguía Eugenio, el mozo habitual.

– Un americano solo -le pidió ella. Sin azúcar. Él simplemente asintió con una sonrisa imperceptible y señaló a la mesa, donde sobre una servilleta de papel descansaba su vaso vacío. Luego volvió a perder la vista más allá del vidrio.

– Que locura que es la calle, ¡Por Dios! ¿Venís del diario? ¿Te enteraste lo que pasó, no? Y si, se veía venir. Ahora que se jodan. Yo se los dije pero no me quisieron escuchar. Y bueno, ya son gente grande. Te juro que me tienen harta con ese tema. La verdad que cada vez me dan menos ganas de ir. Recién estuve con tu hermana. De casualidad nos encontramos en el subte. Hacía mucho que no la veía. La noté bien. En algo debe andar. Estaba toda arreglada. Y con auriculares. Yo venía para acá. Ella ni idea a dónde iría. Me contó que se casa alguien pero no me puedo acordar quién. En Marzo. Algo sencillo nomas, sin iglesia, dijo que era. Le conté lo de la madre de Mario. A propósito de Mario, ¿Te enteraste? Y si, está complicado ese pobre muchacho. Bah… en realidad que se joda por escribir pelotudeces. Yo le dije mil veces que se cuide. Ahora anda en la redacción como un perrito mojado. Le dijeron que si no se calmaba lo mandaban a hacer el horóscopo. Gracias. ¿Te molesta si te pido un vasito con soda? ¡Ay que divino que sos! Ya me lo trajiste. Sos un santo. Gracias querido. No entiendo cómo es que este muchacho sigue sólo después de tantos años. Hablando de años ¿Vos cuando vas a dejar de tomar esa porquería? Son las once del mediodía y ya vas por el segundo o el tercero. ¿Cuántos se tomó Eugenio? Decime la verdad. Desde que te conozco que tomás lo mismo. ¿Cuánto hace ya? ¿Sabes que Eugenio? Dejá la botella. Hoy te va a llamar dos veces más seguro. Cuando llueve se toma una más, o dos quizás. ¡Si lo conoceré! Como si lo hubiera parido lo conozco. Lo he visto envejecer y siempre dije yo que esa era bebida de viejo. De todas maneras hoy voy a hacer una excepción y no sé si no me tomo una yo también. Siempre que llueve se pone melancólico y la verdad que le queda lindo. Si yo tuviera una agencia de viajes, los días de tormenta como hoy traería turistas japoneses a que vengan a sacarle fotos del otro lado del vidrio. Le queda bien la lluvia. Le da un aire Columbo, todo despeinado y misterioso. ¿Sabes qué? Ni te saludé… ¿Cómo estás vos? Vení, dame un beso…

Él la miró a los ojos, meneó la cabeza y sonrió. Luego apenas se levantó de su sitio y estirándose un poco correspondió al abrazo que ella le ofrecía por encima del café y el licor. Eugenio dejó la botella sobre la mesa y volvió en silencio hacia el mostrador.

– Che, me parece que voy a dejar Yoga -continuó ella mientras encendía un cigarrillo. Se están poniendo bastante pesadas con eso del desapego y yo en realidad lo que quiero es que se me pasen los calambres en las piernas. Hay noches que ni puedo dormir. Anoche pude descansar un poco, pero la verdad que hay días que no puedo pegar un ojo. Un garrote se me pone acá. Resulta que están con ese tema de que a todo hay que dejarlo ir, que hay que despojarse para ser feliz y no se que más. Que se vayan a vivir a Cuba si se quieren despojar de todo. Bien que después le gusta cobrar del uno al diez. De todos modos yo sé bien que no se refieren estrictamente a lo material. Igual la estúpida soy yo que encima que le pago me dejo llenar la cabeza con cosas raras. En realidad termina la clase y me tengo que ir rápido. Si te quedás charlando un rato enseguida te hacen sentir culpable. ¿Te acordás cuando me convencieron de que me alimentaba mal? De tanto que me insistieron casi dejé de comer carne. No te voy a negar que no me sentía mejor. Me regularicé bastante pero empecé a tener remordimientos por las vacas que me había comido y para colmo los calambres estaban cada vez peor. Y siguieron avanzando. Fueron por el cerdo, los mariscos, el pescado. Llegué a pasarme una noche entera calculando cuantos pollos me había comido en mi vida. No tenemos problemas que comas animales, me decía una, en la medida que los mates vos con tus propias manos y luego agradezcas a la naturaleza por todo lo que te provee. Ni te imaginas la cantidad de pollos que manda a matar una en su vida. ¿Sabías que si tuvieras que generar vos mismo todo lo que lleva un sanguche primavera con jamón y queso, antes de poder comértelo tendrían que pasar como mínimo un año y medio y harían falta el trabajo de once personas, entre ellas como cuatro sicarios? Ahora igual estoy usando unas cremas y pareciera que el dolor en las piernas está aflojando un poco, asique me parece que a la próxima que me vengan con que no hay que comer nada que haya tenido padres las mando al carajo. Mirá… la vida es una sola y es corta asique hay que hacer lo que te haga feliz. ¡Uy che! ¡Mirá la hora que es! Se me pasó la mañana volando. Me tengo que ir. Tengo mil cosas que hacer todavía. ¿Vos a que hora cortás hoy? Che que cara tenés. No le sacaste la vista a la botella ni un segundo. ¿Estás preocupado por algo? ¿estás seguro que estás bien vos? No te quiero joder pero la verdad es que ya tenés cara de viejo en serio. Tenés que empezar a ponerte un poco las pilas. Igual no te preocupes. Si lo que te angustia es el laburo, hay que esperar un tiempito nomás a que todo se estabilice. Además hace una punta de años que trabajas ahí. Estás inventariado ya. No van a echar a nadie. No tienen estructura. No te pelées ni te hagas mala sangre que en seis meses de esta lacra no se acuerda nadie. Bueno querido, te dejo. Nos vemos más tarde. Aprovecho a irme ahora que daría la sensación que paró un poco. ¡Que va a parar! Mirá lo que llueve. Me voy a mojar toda. Igual es agua nomás, no pasa nada, es una bendición diría mi profesora de yoga. Seis litros por día toma la vieja. No se cómo carajo no se mea encima. Tiene como setenta años y la piel de una pendeja. Bueno, me fui. Chau querido, nos vemos después que se me hizo tardísimo.

Afuera seguía lloviendo a cantaros. Recostado en el ventanal la miró hasta que se perdió entre la gente con sus paquetes y todo. Luego de un momento volvió a mirar a la botella ahí en el centro de la mesa , suspiró con resignación y llamó al mozo.

– Eugenio, decime que te debo, por favor.

– Ya te digo.

– Escuchame. No te vayas. Esperá. Te hago una pregunta antes: ¿Cuántos años hace que vengo acá y me siento en esta misma mesa?

– Y… como mínimo quince. Yo hace catorce que trabajo acá y vos ya estabas cuando empecé.

– Mas de cuarenta años hace que vengo acá todos los días Eugenio. Trabajé treinta años en la redacción. Empecé barriendo, a los doce. Me jubilé hace dieciocho e inmediatamente me ofrecieron el contrato y me quedé. En total hace más de cuarenta años que vengo a esta misma mesa a tomar siempre lo mismo. Siempre. Parece mentira pero a veces pasan cosas que a uno lo siguen sorprendiendo querido. Cuarenta años levantándome a las dos de la mañana de los cuales como mínimo veinticinco los pasé leyendo el diario de punta a punta buscando faltas de ortografía y errores de redacción y mirá de lo que recién hoy me vengo a dar cuenta –dijo él mientras tomaba la botella de licor y se la mostraba al mozo. Tia Maria. Las dos veces sin acento.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: